lunes, 30 de agosto de 2010
Cicatrices que se abren
Me propuse esta hazaña como un reto, otra batalla más que contar y recordar, y de veras pensé que saldría ileso, pobre Iluso. Volvieron a sangrar las mismas heridas de siempre con cada sonrisa de su boca; dolieron, aun mas, las risas provocadas por mi lengua afilada; ardieron hasta casi morir las veces que, sin querer, se volvieron a cruzar nuestras miradas y volvió a destrozarme por dentro el remordimiento de no saber si hago lo correcto.
Un año y algunos meses construyendo un muro infranqueable alrededor de mi órgano mas indefenso. Con ilusiones renovadas, con débiles bloques de confianza que se tambaleaban nada más ponerlos. Rodeando el corazón de centinelas ciegos inmunes a sus miradas; con arqueros sordos que no se encandilaran con su voz, y con la caballería mas veloz para poder huir si, por un solo momento, hubiera pensado en acercarme a ella. Un año entero de experiencias, momentos, sucesos en los que ella ni apareció, y que parecía ser el año en que conseguiría dejar de sentir esta condena que oprime el alma para no dejarme mirar hacia delante; tantas risas, tanta novedad, algún que otro beso robado, alguna caricia clandestina, incluso llegue a pensar que ya no sentía lo que siento.
Un año levantando una muralla para que en la primera mirada de un amanecer de verano, todos los recuerdos que había encerrado en lo mas profundo de mi, escaparan formando una ola que convirtió mi castillo en arena tan fina como la de las playas del puerto de santa maria.
Ya no se como actuar, ya no se si marcharme durante años para que el tiempo haga su trabajo y nos coloque tan lejos como el cielo y el mar para no poder volver a encontrarnos. Ya han vuelto las lagrimas secas que creí haber gastado y la rabia de saber que haga lo que haga el pasado siempre volverá para recordarme que jamás podre tener lo que en mi vida mas he amado.
martes, 9 de febrero de 2010
Siento no Miento
Que etiqueten como se les antoje lo que tú y yo tan solo nos dedicamos a vivir durante cada segundo de lo vivido, sin importar que en la próxima esquina se desmadeje el entramado de nuestros dedos y cada uno continúe su camino.
No quiero la exclusividad de tus besos, si los que enredamos son tan sinceros como nuestras vidas; tú la tuya, yo la mía y nosotros la nuestra, que no quiero ser yo quien secuestra a una niña y la priva de la libertad de hacer lo que esté a su merced.
No quiero ser tu príncipe Azul, tan solo el caballero que te mira con deseo y al que invitas a tu alcoba para que las sabanas se calienten antes de que salga el sol. Quien navegue entre tu cuerpo mientras yo estoy de batalla, es cosa vuestra y solo tuya, que ni razones ni explicaciones caben en esta historia.
Que los poemas se los queden los poetas, porque nuestras palabras van cargadas de la realidad que los que aman no quieren ver, que los besos duran lo que aguantan las bocas; las caricias estremecen al principio pero luego escuece la rugosidad de tocar sin cariño; que las palabras mas bellas se desvanecen en el mismo instante en el que se exhalan; y que, al final, solo quedan los recuerdos de un amor que se perdió, y que duele recordar porque es mas lo que quitó de lo que dio.
Yo solo quiero la pasión del instante que duren los besos; los escalofríos que las caricias marquen en un segundo; los amaneceres que nos indiquen que uno ha de marcharse; que solo hablemos si nos apetece, que solo nos besemos si nos incomoda el silencio y que las palabras de cortejo sobren para que se entiendan los cuerpos.
miércoles, 23 de septiembre de 2009
Un año de blog.15 años de letras
Clavando una palabra con cada calada, con la inconsciencia de la tristeza como musa que ametrallaba la mente con excusas absurdas de no mirar adelante y quedarme para siempre encerrado en un pasado que me consumía como el papel del tabaco que seguía envenenándome. Pero a la vez reviviéndome en esdrújulas y llanas que guiaban la brújula hacia montañas de palabras que se perdían en el papel; o en la pantalla, única luz que alumbraba la oscuridad mas letal reducida a 22 metros cuadrados que eran mi cárcel, mi refugio, mi sitio, mi casa, mi cubículo mas intimo en el que mi yo mas puro despertaba mientras dormía.
Casi diarias eran las plegarias a las estrellas fieles compañeras de madrugadas enteras que sin dormir y sin lagrimas que derramar escuchaban sin rechistar hasta que el cansancio me vencía. Entonces mi luna me mecía como a un infante, hasta que un sol cabrón y radiante me devolvía de una patada al medio día.
Pero donde quedó? tanto llanto y agonía, desencanto con la vida provocado por una etapa que pasó, que ni tres años duro pero que me jodió la vida. Al final los ojos se abrieron y desprendieron las legañas que el tiempo había adherido, y por fin abiertos vieron cuantos cómplices lloraban conmigo y escuchaban sin rechistar cada palabra, cada lagrima que olvide derramar.
Hace tiempo perdí la cuenta de todo aquello que escribí, incluso hoy lo pienso y me cuesta imaginar lo que sentí, pero ayer ya no me importa y el mañana está por venir, solo me quedo con la gente que conozco y conocí. Los que me robaron sonrisas cuando me olvide de sonreír, los que me escucharon y estuvieron cuando nadie estaba allí.
Por cada parte de vosotros que guardasteis para mi, por cada lección que me disteis y con el tiempo aprendí. Porque solo por vosotros me he convertido en lo que soy, por vuestro tiempo y el cariño que me entregáis por donde voy. Porque hace poco mas de un año que comencé esta aventura y porque esta semana quizás es de las mas importantes de mi vida, quiero deciros a todos y cada uno de vosotros. GRACIAS, porque me hacéis sentir orgulloso cada día de poder llamar amigos a gente tan excepcional como vosotros.
Gracias por leer. Gracias por existir. Gracias por hacerme un hueco en vuestra vida. Gracias por haber llenado la mía.
martes, 16 de junio de 2009
Sueño de una tarde de verano
Te he construido una casita en mis costillas donde agarrarnos y dormir a la luz de unos ojos que brillan al mirarse y resguardándonos del frio con abrazos que abriguen nuestra historia sin miedo al frio que traen los finales tristes.
No hay sendero ni brújula que marque nuestro destino, y ni yo sé donde la levanté, pero si los besos no nos guían será porque no merece la pena llegar y volveremos por donde hemos venido, y todo volverá a lo que fue, pero si la encuentras, Pequeña, las caricias encenderán la lumbre que nos caliente y nos alumbre cuando acurrucados como ardillas hibernando vayamos tachando abriles y deshojando primaveras sin darnos cuenta que desconocemos incluso nuestros nombres.
Y para que tallar con la punta de una llave un nombre para olvidar?, si las baldosas de nuestro jardín sabrán lo que susurramos y solo la luna será testigo y alcahueta de la historia de verano que surgió de aquel sueño y al llegar el invierno treparemos a lo alto del tejado para reírnos de cómo la nieve tiñe las horas de blanco mientras nosotros andando desnudos marcamos los pasos como si fueran segundos que pasan a nuestro antojo porque aquello es nuestro rincón y nadie tiene la fuerza de echarnos de allí salvo la insufrible rutina.
Sin bombillas que me alumbren, encenderé un pitillo tras otro para iluminar con cada calada tu cuerpo dormido, cortando las venas del sol al mayor indicio de querer aparecer para hacerse de día. Para que seas tu al entornarme los ojos y dedicarme una sonrisa, la que con un beso tímido al aire y enredando tus manos en mi pelo, de la bienvenida a la madrugada.
Y así, diluyendo las horas en el sudor de nuestros cuerpos, ruborizando al mismisimo viento que no encuentra un hueco por el que pasar entre nosotros, construiremos nuestros propios recuerdos. Hasta darnos cuenta de que los besos se repiten y que la rutina encontró el camino. Cuando la nieve nos hiele los pies, cuando echemos de menos la ropa que no trajimos,… volveremos por donde vinimos.
Alli donde te recogi, amparados por la intimidad de un coche aparcado a 10 metros de tu puerta, el beso más suave y tierno de todos los que intercambiamos pondrá punto final a este sueño. Una caricia en la mejilla archivará cada recuerdo en nuestra mente. Y una mirada larga que haga brillar por última vez nuestras pupilas, junto a la sonrisa mas sincera serán los últimos retales de otra historia que se acaba pero que no termina aquí.
La casa se derrumbo cuando la abandonamos, lo sé porque note en el costado el pinchazo de una astilla de la madera en la que dibujamos nuestros nombres. Dolió en el momento pero el dolor pasó y se curó al recordar tus manos. No quedan fotos que hagan más difícil olvidar el amor temporero que cocinamos entre los dos, pero queda una astilla.
Abrí los ojos al sentir la mueca de dolor de mi cara, palpé casi sonámbulo cada milímetro de colchón que sujetaba mi cuerpo inerte, y a la altura de mis costillas encontré un trozo de madera que se me había clavado mientras dormía. Todo fue un sueño, irreal, falso, improbable….pero, que carajo??? Precioso...
……Maldita hija de Roble!!!.....
miércoles, 18 de marzo de 2009
Bienvenida primavera
Desde que era un pequeñajo que revoloteaba por mi casa rompiendo todo lo que se ponía en mi camino, y a veces incluso cosas que parecían inalcanzables e irrempibles, haciendo cada día que mis padres sintieran el deseo irrefenable de colgarme de un arbol bocabajo para que me estubiera quieto....uffff, que mayor soy... bueno a lo que voy. Que desde que tengo recuerdos, mi padre me ha descubierto muy buena música, entre otras cosas, y esta en particular no me pregunteis porque pero cada vez que la oigo se me ponen los pelos de punta.
Y como en estos momentos no tengo muchas ganas de escribir (por perro), pues os la pongo aqui para los que no la conozcan, y los que la conoceis pues seguro que os gustara volver a oirla. Feliz Puente!!!!!
jueves, 12 de marzo de 2009
Perdón por olvidar
Dale al botón y coge el mando a distancia que vamos a ver que ha pasado hoy en el mundo.
En AleAlemania un crío entra en su antiguo instituto y mata a tiros a alumnos y profesores. En la huida, se carga a dos que se cruzaron en su camino, y cuando los policías lo tenían rodeado, se suicida.
En Moratalla, Murcia, un jubilado mata a una médico de atención primaria por que no le gustó el trato que le habían dado el día anterior en ese mismo centro.
Los políticos se insultan, Solbes no se va, Camps se compra sus trajes, Aguirre zanja la comisión de investigación en la que se han dado actitudes neonazis y fascistas como hacía tiempo que no se veían en democracia. El paro sube, la gente esta puteada; no hay dinero pagar papel higiénico en el ayuntamiento de Lepe pero si para traerse al alcalde de Nueva York a gastos pagados, y todo esto aliñado con una crisis mundial financiera que nadie sabe como solucionar.
Los políticos no dan soluciones.Se dedican a atacarse unos a otros, a sacar las miserias ajenas, a cerrarse en banda ante los suyos como si fueran pandilleros, a defender lo indefendible, a tratar al pueblo como si fuéramos imbeciles y no nos diéramos cuenta de lo que esta pasando.
Esa es la historia real del mundo cualquier día de la semana, y nos jode, nos irrita, nos hierve la sangre porque nuestros representantes no piensan en solucionar nuestros problemas si no en conseguir nuestro voto para sentarse en el sillón y poder chutarse la droga mas ansiada del mundo: el poder.
Pero hoy no es un día más. Hoy deberían pensar almenos en 169 nombre, 169 historias, 169 vidas que hace 5 años dejaron de tener el derecho y la libertad de expresarse. 169 opiniones tan válidas como las nuestras que volaron en un minuto. 169 personas a las que hoy se homenajeaba en toda España y ni por esas. nisiquiera la atrocidad mas salvaje que ha asolado este país desde el exterminio franquista, ha conseguido unir en una sola voz a todos y cada uno de los penosos políticos que nos gobiernan.
Por eso desde la indignación mas absoluta, aunque el que suscribe no sea nadie, y lo que yo pueda decir aquí no sirva absolutamente para nada, quiero pedir desde lo mas profundo de mi alma, perdón a todas las personas que perdieron la vida hace 5 años.Quiero pedir disculpas a todas las familias que día a día siguen viviendo aquel infierno. y sin caer en la demagogia ni en la polémica fácil, hoy quiero pedir disculpas a cada una de las vidas que se perdieron hace 5 años. Perdón por pertenecer a la raza humana que hoy da tanto asco, y perdón porque después de cinco años aun no hemos entendido que lo importante no es recordaros cada año pues lo justo es no olvidaros cada día.
lunes, 12 de enero de 2009
Curado de nostalgias
Al Final todo quedó en un ligero traspiés con la nostalgia, un intercambio de sonrisas forzadas y conversación ensayada durante un lustro que se zanjo con dos besos y un "me alegro de verte". y nada más...
y que más iba a haber??salió de allí con la cabeza alta, la sonrisa en los labios y la satisfacción de saber que había hecho lo correcto. que el rencor solo ensucia las miradas y enturbia el corazón; que el perdón es lo mas difícil de dar y solo lo consiguen aquellos de corazón puro. y él en aquel momento se sentía orgulloso de ser como es.
esa noche se sentó en la terraza; encendió un pitillo; se abrió una cerveza e invito a la luna a un trago....
.... hoy invito yo vergonzosa, pero muestrame tu cara oculta, que la que enseñas esta cubierta por la nieve que pinta de blanco estos días de Enero......
.....le contó todo con lujo de detalles dando sorbos del tercio y calados a su pitillo, sin perder la sonrisa ni el conocimiento. Recordó cundo la luna le aconsejaba que se olvidara del amor, que borrara todo cuanto había vivido con ella, que aquello solo quedara como una anécdota de su vida, pero hoy... porque iba a borrar algunos de los momentos mas dulces y sentidos de su vida? no señor. se quedaría con todo lo bueno que le dieron esos 3 años y lo olvidado, nunca pasó.
Reflexionando afirmo que si volviera a nacer volvería a cometer los mismos errores, para así poder aprender de ellos todo lo que la vida le había enseñado. Quizás incluso cometería mas errores de los que ya cometió para ser aún mas sabio. pues no es mas sabio quien menos se equivoca si no quien mas aprende de los errores, asi que arrepentirse de algo que hicisteis es absurdo. si fue un error, no lo volváis a hacer y punto, pero seguro que sacareis algo bueno de todas vuestras equivocaciones.
Hace poco le dije a una bloggera guapisima que escribe de lujo (http://elzahirdelalba.blogspot.com/) que la vida no da palos, da lecciones, por eso de todo en esta vida hay que sacar su lado positivo y desechar lo negativo. y usar los pies para hacer camino al andar, como decía el gran poeta y no para pisar a los demás ni para dar patadas a los problemas.
Así que si después de un tiempo el pasado llama a vuestra puerta, abrirle, que deje los malos recuerdos en la puerta y que pase solo con lo bueno. es un consejo no una orden.
Que el 2009 os vaya genial a tod@s !!!!!
Gracias por leer
miércoles, 27 de agosto de 2008
La senda del tiempo
TE CASAS LLADRE!!!
Cuantos van?? 25 años que nos conocemos? desde que no levantabamos 3 palmos del suelo, ya ni lo se. Ni siquiera recuerdo si nos conocemos desde la guardería o desde el colegio.
Desde mi punto de vista no recordar el momento exacto en que conociste a una persona es señal de que esa persona es una parte imprescindible de tu vida, es como si siempre hubieras estado ahí, desde el principio de los días, jejejeje.
Me has hecho sentirme mayor, mala persona, cuando empiezan a casarse tus amigos de siempre es cuando empiezan las "flasbacks" y los...
...."te acuerdas de cuando...."
Faltan entradas de blog para recopilar todos los recuerdos que tengo contigo. Es curioso que a pesar de no haber tenido nunca un contacto permanente siempre has estado ahí cuando mas lo he necesitado. Al igual que Loliky, que sin entender muy bien porque, me quiere mas de lo que me merezco :).
Será porque la noche que me la presentaste me otorgaste el honor de acompañarla a casa mientras todos los futboleros os ibais a la playa a ver un partido de fútbol. Un partidazo debió ser, es lo malo de odiar ese deporte, y lo bueno es que esas hogueras con mi borrachera indecente acompañe a una de las princesas mas guapas de la fiesta hasta su piso; lastima que la chiquilla en cuestión tuviera buen gusto y ya había elegido al morenico cuadrao con sonrisa de galán conquistador en lugar del larguirucho escuálido.
Bueno, sea como fuere, os casáis. Dentro de un año, aun hay tiempo de arrepentiros, pero yo ya tengo el gusanillo en el estomago. Y con tu permiso voy a colgar algo que escribiste hace tiempo para recordar aquellos tiempos en que no teníamos obligaciones ni hipotecas ni dudas existenciales. ENHORABUENA!!!!.Es un orgullo, mas que un placer, el conocerte tío.
Un día en el Colegio.por David Giner Sanchez
Un día en el colegio merece ser recordado, ¿no creéis? Pues bien, todo empezaba a eso de las 9: carteras repletas de libros, carpetas y demás enseres, griterío en la puerta, timbrazo y avalancha para entrar a clase.
Las primeras horas se hacían casi imposibles. Entre bostezos, cabezaditas, comentarios y ejercicios se hacían las 11, hora del recreo. Disparados como locos salíamos al patio. Bocadilllos, donuts, cocas de mollitas, etc. eran engullidas con rapidez para aprovechar al máximo el descanso.
Chapí-chapó, 2 equipos y a dar caña; intercambio de cromos; partidas de canicas; la comba balanceándose; la goma bien tensa…hasta que a las 11:30 sonaba la sirena, “toque de queda” y vuelta al sufrimiento. Aguantábamos una horita (+ o -), se pasaba rápido, unas preguntitas de D. Ramón, unos positivos y unos negativos y enseguida llegaba la hora de comer.
Esas 3 horas de descanso eran, sin duda, las mejores del día, ¿no? Raúl, Luis, David Chorro, Giner, Miranda, Iván Cardeña, Carlitos, Julen…directos a sudar la camiseta; Germán, Miñano, Moisés, Puria, Aina, Ana Belén, Cristina…a jugar al basket; Alejandro Verdú, Jose Mariano, Carlos Bustamante, Jose Luis…entretenidos con la papiroflexia; Guancho colgado en algún árbol…con la churra fuera; Aitor forrándose a canicas (qué crack!!!); otras de charreta, haciendo el pino o sentadas en un banco comentando los enamoramientos de la clase…y, de vez en cuando, todos juntos jugando a liebre o el “pillafolla”.
El resto, Fernandito, Jorge, Mariola, Lorena, El Piri, Jesús, Silvia, Mónica, Miguel Balaguer, El Budilla, Aarón, El Cardi, Laura Giménez…en casita. Comiendo a gusto, viendo la tele y descansando.
Durante estas horas D. Emilio se encargaba, a golpe de silbato (diossss, aún lo tengo metido en la cabeza!!), de que la tropa no se descontrolara; Leo controlaba los accesos al comedor y Marifé vigilaba la frontera pabellón pequeño-pabellón grande y revisaba las bandejas.
Sobre la comida del comedor…sin comentarios…bueno, sí, cuando no volaba un muslo de pollo (eh, Julen), la jarra del agua cumplía su 2ª función, aunque siempre nos quedará Raúl (15 empanadillas de una sentada!!! qué crack!!!).
A las 15:15 llegaban las “señoritas y señoritos” de casa: bien limpitos, peinaditos, perfumaditos…unos con chucherías, otros con nuevas pegatinas, otros entonando el “paloma blanca”…y a las 15:30 nuevo toque de queda. A clase y lo de siempre. Tardes casi interminables gozando de magistrales clases de inglés de Raimon (ese gran intelectual siempre pegado a su periódico… ¿o a la Playboy?), entretenidas clases de naturales y matemáticas con D. Ramón (con las actuaciones estelares de Lorenzo, Ana Belén, Celia, Dana, Isabel o Amalia), tensión y seriedad con Josep Antoni, relax y entretenimiento con Llum en sus clases de lectura (¿¿alguien leía??)…y cada uno a la suya: “Varó, al pasillo”.
A las 17:00 llegaba el final de la jornada. En casa esperaban Oliver, Benji y compañía, clases de fútbol, música, idiomas, horas de bici por la calle y mucho, mucho estudio.
Han pasado casi 10 años. Pasamos de ser los jefes del cole a ser los pipiolos del instituto; de conducir bici a la moto y al coche; de “salir de cumpleaños” a…divertirnos de otras formas.
Cada uno ha tomado un rumbo diferente, pero el recuerdo de aquellos años perdura en todos nosotros. Solo espero que esta no sea la última vez que nos juntemos.
martes, 26 de agosto de 2008
No es real. pero verdad que parece mentira
Se giró hacia la barra, cuando el camarero le miró Gerardo le hizo un gesto con el dedo señalando la máquina para que le desactivaran el control de menores. El camarero le guiño el ojo y le hizo un gesto de aprobación con la mano, Gerardo dio las gracias con un ligero movimiento de cuello.
La música estaba bajita, tanto que casi pudo oír el recorrido que hace el paquete de tabaco desde su refugio en la maquina hasta la temible claridad del hueco donde se recogen paquete y cambio.
Miró la hora, aún tenía tiempo para tomarse una cañita. Había quedado con una chica de la universidad que parecía tener interés en el. Llevaba tiempo mandándose mensajitos y soltando indirectas para probar el terreno y por fin se había decidido a quedar con ella a solas.
Pidió media pinta de Murphy’s, abrió el paquete de tabaco, se encendió un pitillo y se fue a una mesa a sentarse, dejó el plato con frutos secos que el camarero le había puesto con la cerveza, el nudo del estomago no le dejaba comer nada।
Al sentarse empezó a plantearse como iba a enfocar la situación, todo apuntaba a que la chica tenía interés en el, pero había tenido esa sensación con tantas otras que ya no se fiaba de nadie:
- “Yo ya no voy a picos”- recordó, y el solo esbozó una sonrisa।
Con la sonrisa en la boca, le pegó el primer trago a la birra y lo acompañó con una calada pensando que lo mejor era no esperar nada de nadie, que lo que tuviera que llegar llegaría, y que lo importante esta noche era acostarse igual o mejor que al levantarse, pero nunca peor.
Mientras cavilaba en como afrontar la noche bebiéndose su cerveza se fijó en una mesa que había al otro lado del bar con tres chicas jóvenes y al fijar la vista en una de ellas el estomago le dio un vuelco।
Gerardo tenía 28 años, ella debía tener unos 24, pero no la veía desde los 20। No estaba seguro si era o no era ella, pero se quedó mirándola, intentando encontrar alguna evidencia que le quitara las dudas, pero era casi imposible.
Estefanía; se habían conocido en el instituto, en la época rebelde de Gerardo, cuando solo le importaba el deporte, los amigos, y otras cosas menos sanas. Cuando creía que su familia le odiaba, cuando el mundo era una mierda y el intentaba arreglarlo desde su punto de vista.
Ella tenía 14 años, el 18; pero les dio igual. La gente habló, opino, criticó, pero les daba igual. Se amaban, un amor tan fuerte que el tiempo, la distancia, Dios, todos los dioses del Olimpo juntos, NADIE podía separarlos. El mundo sobraba alrededor era un elemento prescindible si se tenían el uno al otro. No había peleas, no había discusiones, las llamadas de teléfono se hacían eternas:
- Cuelga tu…
- No tu….
- No va, cuelga…
- 1….2….3…no has colgado
- Porque te quiero.
Nunca había despedidas porque cuando ella subía al autobús y aquel monstruo gigantesco se llevaba a su amada Gerardo cogía el móvil y la llamaba para decirle que la echaba de menos। El autobús no había llegado siquiera a la esquina.
Eran dos personas fusionadas en un ser completo, perfecto:
Ella era inteligente, el también
Ella era simpática, el también
Ella era educada, el también
Ella le quería, el también
Ella era preciosa, el…। El era muy simpático.
Se regalaron el gran tesoro de perder la virginidad juntos, podían pasar horas haciendo el amor, pero sentían mas placer cuando pasaban horas abrazados en la cama mirándose fijamente y diciéndose lo mucho que se querían। O leyendo poemas y relatos que se escribían cada dia.
Gerardo le dijo una vez:
- Te escribiré algo cada día que estemos juntos, si algún día dejo de escribirte habré dejado de quererte o habré muerto, que viene a ser lo mismo porque sin tu amor no quiero vivir।
Y así lo hizo, cada día durante 3 años, de lunes a domingo le daba una hoja arrancada de una libreta, un folio, una servilleta… algo con palabras tan bellas y sinceras que ella lloraba al leerlas y siempre respondía con un “te quiero” tan sincero como el amor que sentían el uno por el otro
Durante 2 años Gerardo cambió de instituto, Estefanía se fue un mes entero de viaje, pasaron por baches durísimos como no poder verse todos los días porque los horarios de uno y otro en los distintos institutos no les permitían demostrarse su amor los 7 días de la semana; y tantas otras cosas que hubieran hecho mella en cualquier pareja, pero ellos aguantaron, siguieron juntos, siguieron queriéndose, hasta que llegó un día en que para él, ella no era tan perfecta। Tenía cosas de cría, reacciones que él no soportaba, comentarios que dolían. Gerardo tuvo un ataque absurdo de celos que Estefanía nunca le perdonaría. Y todo esto fue manchando la perfección de la historia de amor más bella jamás contada y vivida hasta que pasó lo inevitable.
Habían pasado 8 años desde que aquel cuento de hadas había terminado। Gerardo intento hacer realidad su promesa. Dejó de escribirle cosas a diario aún sin dejar de amarla e intento acabar con su vida, pero un grupo de indeseables, asquerosos y malvados amigos lo impidieron. Impidieron que Gerardo se fuera abajo, le demostraron que Estefanía no era la única persona que le amaba en este mundo. Descubrió que su familia no le odiaba, todo lo contrario, le quería mucho más de lo que cualquier otra persona en este mundo podría quererle jamás, y empezó a conocer mujeres guapas, simpáticas, encantadoras, que le hacían sentir un hormigueo en la espalda cuando le besaban, que le devolvieron las ganas de levantarse por las mañanas…
Y al tercer año…..resucitó.
Ocho años, Gerardo no era en lo absoluto la misma persona que hace 8 años. Había aprendido muchísimo en todos estos años. Había aprendido a quererse a si mismo y a darse cuenta de lo que valía en realidad.
Sabía que siempre había que caminar hacia delante porque lo que dejamos atrás ya lo conocemos y lo que podemos encontrar andando el camino seguro que es más interesante que lo que ya hemos pasado.
Había pensado muchas veces como sería un reencuentro con Estefanía después de tanto tiempo, incluso alguna vez había pensado en que decirle. Pero ahora la tenía allí… o no… pero el caso es que si no era ella, se le parecía una barbaridad.
Pensó en levantarse e ir a saludar, pero no lo hizo. Ella pasó cerca de el varias veces y él la miro para encontrar esa prueba que le borrara las dudas, pero aun las tenía. Sin darse cuenta se había fumado medio paquete de tabaco y el vaso de cerveza se lo habían llevado en algún momento de su viaje al pasado.
Recordando, a su manera, lo que había sido la relación con Estefanía se había dado cuenta de que aquello no fue nunca amor, si no dependencia. Aunque aquello no importara, habían sido 3 años preciosos en los que se sintió poderoso, en los que fue lo más importante para alguien.
Un zumbido en la mesa le puso los pies en tierra, era un mensaje:
“Hola guapísimo, me vas a matar pero te va a tocar esperarme 10 minutillos mas. Luego te cuento. Tengo muchas ganas de verte. Un beso niño”
Sonrió. Volvió a la maquina. Se giró hacia la barra, le hizo al camarero un gesto con el dedo señalando la máquina:
- “Fumar es malo Fiti”- le gritó el camarero con acento argentino desde la barra
No pudo evitar reírse. Pidió otra cerveza, camino de la mesa se cruzo con aquella chica. Clavo su mirada en su rostro, ella le miro:
- “Hola, tienes fuego?”
No era Estefanía, sin duda era un calco de aquella niña que un día le robo el corazón, debía tener la misma edad que ella debe tener ahora, y era casi tan guapa como su antigua amada, quizás mas…
- “perdona,.. fuego?”
- “eh?.... ahh, si, si perdona
La chica de puso un cigarro en la boca y Gerardo le dio fuego sintiéndose imbécil por el ridículo que acaba de hacer:
- Muchas gracias
- De nada. Perdona. Como te llamas?
- Esperanza, tu?
- Gerardo
- Encantada Gerardo, y gracias por el fuego
- De nada.
Gerardo se fue a la mesa con su cerveza y una sonrisa de oreja a oreja. Se sentó y saco el Golden Virginia, se lió un pitillo y se lo encendió. Con el humo de la primera calada se fue el nudo del estomago; desapareció la preocupación del “que puedo decirle”. Cogió el teléfono:
“No te preocupes princesa, no tengo prisa, puedo esperarte el tiempo que haga falta, lo difícil va a ser dejarte ir. Te veo en media horita. Besicos”
Se estaba guardando el tabaco de liar para cuando estuviera tranquilo, relajado, sin preocupaciones en la cabeza… para un momento como este.
No era Estefanía, y si lo hubiera sido tampoco hubiera pasado nada. Esperanza; Gerardo no creía en señales ni en el destino ni en esas mamonadas, pero le resulto curioso lo del nombre.
Ahora ya sabía que era totalmente imposible que el y Estefanía volvieran a encontrarse, porque aquellos dos adolescentes que se amaron hasta la enfermedad solo eran dos personajes de alguna bella canción, de algun cuento, de alguna historia contada por un romantico. Y lo mejor era conservarlos asi. Tanto se habían querido que acabaron haciendose daño, asi que mejor guardar el cuento de hadas y borrar la realidad.
Aún le quedaban 20 minutos para recoger a Rebeca, acabo las últimas caladas del pitillo. Se terminó la cerveza y se levantó de la mesa. Al ir a pagar se vió reflejado en un espejo que había en la barra, se vió guapo, se vio atractivo, se vió bien:
- Debo ir muy pedo-penso- pero me da igual.
Le devolvieron el cambio. Miró hacia la mesa donde estaba Esperanza y se despidió con la mano. Ella le respondio con una sonrisa y un “hasta luego” apenas perceptible.
Se subió en el coche, cogió un chicle para intentar ocultar el aliento a tabaco y buscó un recopilatorio de “Marea” que el mismo había hecho:
- “En fin, a trasegar, sin mas, ni mas”
Le sonó el movil, era un toque de Rebeca. Sonrió salió a la carretera y se puso a cantar en el coche como si estubiera en un concierto dispuesto a triunfar esa noche y demostrarle a la preciosa rebeca lo que era besar de verdad.
Lo que pasó esa noche… bueno… eso es otra historia.
viernes, 22 de agosto de 2008
Un recuerdo del Viña
Creía que no iba a poder verle en todo el fin de semana, que se había tomado el puente para descansar y coger fuerzas para el verano, ya no contaba con el pero cuando ya lo daba por perdido un hilito de luz atravesó la ventana de la furgoneta; aparto la bandera que nos hacía de cortina y fue a parar justo en mi cara:
Yo-con lo que has tardado compañero, y que manera mas jodida de saludar
El Sol- lo hago por ti (me susurro Lorenzo al oído) aunque te suene raro te estoy despertando para que cumplas un sueño
Yo- Amigo, has pasado demasiado tiempo viendo las espaldas de las nubes, porque lo que dices no tiene sentido. Los sueños se viven dormido y mueren contigo o es que aun no lo sabes viejo zorro?
El Sol- No me des lecciones sobre los sueños y sus circunstancias. Se de sobra que suelen aparecer cuando yo me voy a dormir, por eso yo no sueño, pero lo que te estoy ofreciendo es poder hacer uno de tus sueños realidad estando despierto.
Yo- Que dices compadre? que sueño? me estas liando? vuelve al agujero del que hayas salido y déjame seguir durmiendo, que anoche estuvimos aquí bebiendo birras y sin parar de reír y hoy es mi último día; tengo que aprovechar al máximo hoy que tu estas por aquí y tu amiga la lluvia se ha ido de cañas con el viento. Déjame dormir que este fin de semana esta siendo perfecto y no hay sueño que pueda superarlo. Vete
El Sol- estas seguro tipo listo? por que no te reincorporas y miras a tu espalda?
Y entonces lo supe, el tenía razón, allí estabas los ojos cerrados, las manos juntas debajo de la cara emulando el gesto que se le hace a los bebes para que se vallan a dormir; durmiendo como el ángel que eres, aún mas guapa que cuando te observaba dormir en mis sueños; me quede mudo, un escalofrió recorría mi cuerpo, aquello era cierto o estaba volviendo a soñar como tantas veces que había despertado a tu lado??. Me pellizque, si, era cierto, estabas allí, en una improvisada cama dentro de una furgoneta que no era mía, con otra persona mas al lado durmiendo con nosotros, en una situación totalmente distinta a la de mis sueños, pero estabas allí y . juro por mi vida que estabas lo mas radiante que te he imaginado nunca.
Mil gracias le di al sol por despertarme para poder disfrutar de aquello, tapé la ventana un poco más para que le luz no te despertara a ti, ni a mi de aquel sueño despierto, me puse lo mas cómodo que pude en aquel minúsculo habitáculo y me quede allí, apoyado en la puerta, con medio cuerpo en el maldito hueco que quedaba en el borde del colchón y... simplemente.... te miré. Te observé durante casi 3 cuartos de hora, estudiando cada milímetro de tu rostro, sonriendo con cada leve movimiento que hacías con tus labios, con las manos, cada gesto se me metía en el alma y me llenaba como cada una de tus sonrisas, intente no llorar, lo conseguí; intenté no dejar de mirarte, lo conseguí; intente no tocarte, pero no pude, deslicé mi mano por tu mejilla con la suavidad suficiente para no despertarte; aparte un mechón de tu pelo que se acercaba sigilosamente a tus labios, y estuve a punto de cogerte de la mano pero te hacían de almohada y no quería interrumpir tu sueño, ni el mío.
La gente pasaba por al lado de la "furgosendo" berreando, riendo, soltando barbaridades y cada uno que pasaba era victima de una maldición exclamada en voz baja por mi cuerpo casi entumecido de la postura que había cogido. No quería que nada rompiera ese momento, estaba allí, quieto, acordándome de porque te quiero tanto, corroborando que eres la criatura mas maravillosa que he conocido en mi vida, mirando de vez en cuando a Pedrito para que no me pillara en aquella situación y hacerme el dormido si el se despertaba, aunque la verdad, ya estaba medio dormido porque aquello era un sueño. El tiempo pasó volando, y los minutos hicieron a Lorenzo cada vez más fuerte, tu te giraste, seguramente por la molestia que te causo un saludito inoportuno de mi astro amigo; aún celoso porque antes vestía a la luna con versos y a el lo maldecía por despertarme de los sueños en los que te miraba dormir, que ahora se han hecho realidad; por los sueños en los que dormía a tu lado, que en parte también ha sucedido; por despertarme de los sueños en lo que mirándote a los ojos te decía que te quería y tu me respondías con un beso, esos que nunca se harán realidad.
Mientras veía como te revolvías para poder hacerte un hueco entre pedro y el minúsculo trozo del colchón que mi cuerpo había dejado libre, miré hacia la ventana y me di cuenta de que mi cara dibujaba una de las sonrisas mas sentidas que he visto en mi rostro jamás, volví a mirar hacia delante y tu ya habías cogido la postura para seguir durmiendo; por mi mente pasó por un segundo la idea de acercarme y besarte pero la sensatez frenó al deseo y simplemente le di un beso al aire y fue el quien lo empujo hacia tu mejilla la que guarda ese lunar que desde ese día es la única imagen que se deja ver en la oscuridad de mis ojos cerrados.
Volví a acostarme en mi hueco, juntando mi espalda con la tuya, cerré los ojos y me puse bajo la cara la mano que había rozado tu mejilla; no había olor, ni sabor, ni nada significativo, solo era mi mano, pero en aquel momento era lo mas parecido a dormir abrazado a ti.
A día de hoy sigues sin ser consciente de que aquello sucedió, no tienes ni idea de lo que me hiciste sentir aquella mañana . Pero incluso hoy, después de tanto tiempo y a pesar de haberte apartado de mi vida, sigo pensando que aquel fue el momento mas intenso que hemos vivido. Aunque solo fue un sueño del que ya desperté.